La crisis dispara las renuncias a las herencias un 40%

Superado el duelo del fallecimiento de un familiar, llega el momento de arreglar los papeles de la herencia. Hay herencias envenenadas, que llegan cargadas con más deudas que bienes.

Los herederos, en estos casos, pueden repudiar el legado. En la provincia los casos de renuncia van a más año tras año, tanto es así que desde que estalló la crisis se han disparado un 40%. En los últimos seis años, son 628 las renuncias registradas por el Colegio de Notarios.

Aún así, hay que decir que siguen siendo muchísimos más los herederos que aceptan los legados de sus familiares fallecidos; el año pasado, hubo más de 2.500 herencias aceptadas, frente a 130 renuncias. Es decir, que el porcentaje de repudiación ronda ahora el 5%.

A beneficio de inventario. Si bien es cierto que se heredan por igual bienes que deudas, también es igual de cierto que nadie está obligado a aceptar un legado.

Existe una fórmula legal, hasta ahora no muy utilizada, pero que los notarios aconsejan, y es aceptar la herencia a beneficio de inventario. Este mecanismo permite al heredero responder a las deudas que deje el fallecido solo con los bienes que éste le deja en su testamento, de tal forma que si hay más deudas que bienes no recibe nada en herencia, pero tampoco responde a las mismas con su patrimonio personal.

Lo que se hace es elaborar un inventario notarial o judicial de los bienes del difunto, se venden y se saldan las deudas; solo el remanente, si es que queda, va a parar al heredero. Si no hubiese dinero suficiente para pagar lo que el finado debía, no se heredará nada, pero tampoco tendrá que sacar dinero de su bolsillo.