Las renuncias a herencias, para esquivar las deudas, han aumentado en Cantabria un 96%

Hay herencias envenenadas. Quien tiene la ‘suerte’ de heredar puede encontrarse con que el legado que reciba incluya deudas, que lo convierten en una auténtica pesadilla. En Cantabria, el año pasado, se gestionaron 2.500 herencias, de las cuales 296 (un 11,84%) no fueron aceptadas por los beneficiarios. Este dato lo aporta el Consejo General del Notariado de España, que añade otro relevante: en 2007 se rechazaron 151 herencias; en 2012 fueron 296, es decir, el aumento fue, nada menos, que del 96%. El año pasado –según fuentes del INE– fallecieron en la región 5.606 personas. Así y todo, Cantabria no queda en mal lugar en el ranking de abandono de las 17 comunidades autónomas, ya que ocupa el décimo lugar en rechazos.

Renunciar a una herencia puede parecer, en principio, una locura, pero ¿qué hay detrás para que se produzca esta situación? «Es una consecuencia directa de la crisis económica. A más crisis, más deudas, y por tanto, más renuncias. Además, como el valor de mercado de las propiedades ha bajado mucho, resulta que herencias que podían ser atractivas, a pesar de las deudas, hoy han dejado de serlo al no cubrir los bienes el valor de lo que el testador debía», explica José Corral Martínez, notario de Castro Urdiales y decano de los notarios de Cantabria.

Fuente: eldiariomontanes.es