¿Qué pasos hay que seguir para tramitar un testamento?

La realización de un testamento es un trámite muy personal y no es fácil de gestionar por cuenta propia. Por este motivo desde Últimas Gestiones aconsejamos una serie de pasos a seguir a la hora de tramitar y gestionar un testamento.

Lo primero que debemos pensar es cómo queremos que se repartan nuestros bienes. En principio, no es necesario tener un inventario de los mismos, salvo en el caso de que existan bienes que queramos dar en herencia a personas específicas.

Un segundo paso, es decidir qué tipo de testamento nos gustaría hacer. Existen diversos tipos de testamentos. El testamento publico abierto es aquel dónde podemos declarar nuestra voluntad ante el notario con o sin testigos. Se puede entregar al notario cerrado y por escrito (testamento público cerrado), o bien por escrito de nuestro puño y letra (ológrafo). Bajo esta última opción sólo será válido si el testador lo deposita en el Archivo General de Notarías, acompañado de dos testigos, de acuerdo con el Código Civil Federal.

Lo más recomendable es hacer un testamento público abierto, ya que permite que el notario le asesore respecto a la validez de las disposiciones o cláusulas que desee insertar en el testamento. Sin embargo, es recomendable el asesoramiento de un experto como el ofrecido por abogados de testamentaría, dadas las implicaciones fiscales y civiles y la diversidad de la tributación en las diferentes regiones españolas.

Un tercer paso sería acudir al Archivo Público de Notarías con un notario para realizar el testamento o en su defecto depositarlo. El testamento y la herencia se regulan por las leyes vigentes.

El testamento es un documento revocable, es posible cambiarlo el número de veces que se desee, actualizándolo a las distintas circunstancias de nuestra vida. Será la última versión registrada la que prevalecerá.

Recomendamos compartir la localización del testamento con alguna de las personas de confianza de su entorno. Aunque no es agradable realizar este tipo de gestiones, es una cosa que debe hacerse para que nuestro patrimonio se reparta como deseamos y dejar todo en orden a nuestros seres queridos, ahorrándoles conflictos y discusiones.

Cuando alguien muere sin haber hecho un testamento previo y no tiene parientes más próximos del cuarto grado, será el Estado quién heredará los bienes. En estos casos, irán destinados a instituciones benéficas y a cancelar deuda pública.